Consejos Para Prevenir y Tratar de Forma Natural los Problemas de Prostata
El ciruelo afriacano (Pygeum africanum) disminuye el crecimiento de las células del epitelio prostático, que provoca el bloqueo progresivo de la uretra y los problemas consiguientes al orinar.
Contiene un componente interesante en la lucha contra el adenoma, el beta-sitosterol, junto con flavonoides y ácidos orgánicos. Combate la urgencia miccional, la necesidad de orinar con frecuencia por la noche y las molestias.
Se utiliza también en el tratamiento previo a la cirugía prostática. Se toma en extracto líquido y en cápsulas (de 100 mg, de 2 a 4 diarias).
Las sumidades floridas, es decir, las ramas con flores, de las ortigas son diuréticas y mejoran el flujo de la orina.
Puedes tomarla en decocción con maíz, bardana, epilobio y regaliz, hasta dos vasos al día.
Las semillas de la calabaza favorecen el funcionamiento normal de la próstata en tratamientos largos.
Puedes añadir las semillas crudas en ensaladas y también están disponibles en perlas de aceite.
La corteza de la regaliz se usa para disminuir la urgencia miccional y aumentar el flujo de la orina.
Se puede tomar en decocción (hasta dos vasos al día), en extractos líquidos y cápsulas.
Al Epilobium parviflorum, que crece junto a acequias y ríos, se le atribuye inhibir la actividad de la 5-alfa reductasa y de la aromatasa, las dos enzimas implicadas en el desarrollo de la hiperplasia. Suma, además, potentes efectos antiinflamatorios y diuréticos.
La infusión (1 cucharadita en una taza con agua recién hervida durante 15 min; se toman 2-3 diarias) se indica para aliviar los síntomas asociados al adenoma y para prevenir la infección de orina.